Cuando alguien venía a pedirnos ayuda, era algo sagrado. No lo pensábamos dos veces. Le ayudábamos, aunque sólo tuviéramos escasos medios: les ofrecíamos armas, un poco de dinero y, en ocasiones, hombres.
- Ahmed Ben BellaCuando alguien venía a pedirnos ayuda, era algo sagrado. No lo pensábamos dos veces. Le ayudábamos, aunque sólo tuviéramos escasos medios: les ofrecíamos armas, un poco de dinero y, en ocasiones, hombres.
- Ahmed Ben Bella