El apetito de un niño crece muy rápidamente, y en unos momentos la extraña sensación de vacío se había convertido en hambre, y el hambre se hizo cada vez más grande, hasta que pronto estuvo tan hambriento como un oso.
- Carlo CollodiEl apetito de un niño crece muy rápidamente, y en unos momentos la extraña sensación de vacío se había convertido en hambre, y el hambre se hizo cada vez más grande, hasta que pronto estuvo tan hambriento como un oso.
- Carlo Collodi