Cualquier periódico, desde la primera hasta la última línea, no es más que una red de horrores, no puedo entender cómo una mano inocente puede tocar un periódico sin convulsionarse de asco.
- Charles BaudelaireCualquier periódico, desde la primera hasta la última línea, no es más que una red de horrores, no puedo entender cómo una mano inocente puede tocar un periódico sin convulsionarse de asco.
- Charles Baudelaire