Aprendí a no vaciar nunca el pozo de mi escritura, sino a detenerme siempre cuando todavía había algo en lo profundo del pozo, y dejar que se volviera a llenar por la noche de los manantiales que lo alimentaban.
- Ernest HemingwayAprendí a no vaciar nunca el pozo de mi escritura, sino a detenerme siempre cuando todavía había algo en lo profundo del pozo, y dejar que se volviera a llenar por la noche de los manantiales que lo alimentaban.
- Ernest Hemingway