Cada mañana, mis personajes me saludan con rostros nublados, dispuestos, aunque helados, a prepararse para otro día de progreso a través de las deslumbrantes arenas movedizas del pantano de papel en blanco.
- John UpdikeCada mañana, mis personajes me saludan con rostros nublados, dispuestos, aunque helados, a prepararse para otro día de progreso a través de las deslumbrantes arenas movedizas del pantano de papel en blanco.
- John Updike