Mi propio cerebro es para mí la maquinaria más inexplicable: siempre zumbando, resonando, elevándose, rugiendo, sumergiéndose, y luego enterrado en el lodo. ¿Y por qué? ¿A qué viene esta pasión?
- Virginia WoolfMi propio cerebro es para mí la maquinaria más inexplicable: siempre zumbando, resonando, elevándose, rugiendo, sumergiéndose, y luego enterrado en el lodo. ¿Y por qué? ¿A qué viene esta pasión?
- Virginia Woolf