La oposición es indispensable. Un buen estadista, como cualquier ser humano sensato, siempre aprende más de su oposición que de sus fervientes partidarios.
- Walter LippmannLa oposición es indispensable. Un buen estadista, como cualquier ser humano sensato, siempre aprende más de su oposición que de sus fervientes partidarios.
- Walter Lippmann