Una de las cosas que aprendí, una de las más extrañas, es a pensar. No había nada más que hacer. No podía ver gente ni pasear por el bosque. Solo tenía mi cabeza y mis libros, y pensaba mucho. - Abraham Pais
Pasé todas las noches hasta las cuatro de la mañana trabajando en mi tesis, hasta que llegué al punto en que no podía escribir ni una palabra más, ni siquiera la siguiente letra. Me fui a la cama. A las ocho de la mañana siguiente estaba de pie escribiendo de nuevo. - Abraham Pais