El hijo del Rey, al enterarse de la llegada de una gran princesa, a quien nadie conocía, corrió a recibirla. La estrechó la mano al descender del carruaje y la condujo al salón donde se encontraba la compañía.
- Charles PerraultEl hijo del Rey, al enterarse de la llegada de una gran princesa, a quien nadie conocía, corrió a recibirla. La estrechó la mano al descender del carruaje y la condujo al salón donde se encontraba la compañía.
- Charles Perrault