He observado que el mundo ha sufrido mucho menos por la ignorancia que por las pretensiones de conocimiento. No son los escépticos ni los exploradores, sino los fanáticos y los ideólogos quienes amenazan la decencia y el progreso. Ningún agnóstico jamás quemó a nadie en la hoguera ni torturó a un pagano, un hereje o un incrédulo.
- Daniel J. Boorstin