Ni una brizna de aire se movía sobre la pradera libre y abierta; las nubes eran como ligeros montones de algodón y, donde era visible el cielo azul, tenía un aspecto brumoso y lánguido.
- Francis ParkmanNi una brizna de aire se movía sobre la pradera libre y abierta; las nubes eran como ligeros montones de algodón y, donde era visible el cielo azul, tenía un aspecto brumoso y lánguido.
- Francis Parkman