Los demagogos son muy fáciles de identificar. Gesticulan mucho y hablan con ritmo de púlpito, usando palabras que rezuman fervor religioso y sinceridad piadosa. La sinceridad sin fundamento requiere mucha práctica. La práctica siempre se detecta. Repetición. Grandes esfuerzos por mantener la atención en las palabras.
- Frank Herbert