San Francisco ya no puede darse el lujo de ser una ciudad dividida entre el centro y los vecindarios, con un centro que se convierte en un pueblo fantasma cuando los trabajadores se van a casa por la noche.
- Gavin NewsomSan Francisco ya no puede darse el lujo de ser una ciudad dividida entre el centro y los vecindarios, con un centro que se convierte en un pueblo fantasma cuando los trabajadores se van a casa por la noche.
- Gavin Newsom