Llegó Jim Bakker. Él dijo: Jessica Hahn, escucha. Eres virgen. Que Dios sea mi testigo. Dijo: Necesitamos una chica en la que podamos confiar.
- Jessica HahnLlegó Jim Bakker. Él dijo: Jessica Hahn, escucha. Eres virgen. Que Dios sea mi testigo. Dijo: Necesitamos una chica en la que podamos confiar.
- Jessica Hahn