La mente en sí misma no tiene necesidades, salvo las que ella misma crea. Es imperturbable, salvo por sus propias perturbaciones. No conoce obstrucciones, salvo las internas.
- Marcus AureliusLa mente en sí misma no tiene necesidades, salvo las que ella misma crea. Es imperturbable, salvo por sus propias perturbaciones. No conoce obstrucciones, salvo las internas.
- Marcus Aurelius