Mi padre murió prematuramente a la edad de 52 años cuando yo tenía 24, y es un lamento recurrente que nunca vivió para verme triunfar más allá de la universidad y el teatro.
- Richard E. GrantMi padre murió prematuramente a la edad de 52 años cuando yo tenía 24, y es un lamento recurrente que nunca vivió para verme triunfar más allá de la universidad y el teatro.
- Richard E. Grant