Las promesas hechas en medio de la tormenta se olvidan en la calma.
El cuidado y la diligencia traen suerte.
Un buen jardín puede tener algunas malas hierbas.
¡El paraíso del tonto es el infierno del sabio!
Con rostro de devoción y acción piadosa engañamos al mismo diablo.
La desesperación da coraje al cobarde.
Las tormentas hacen que los árboles echen raíces más profundas.