Es cierto que gané vigor muscular, pero con él un apetito prodigioso, que me vi obligado a satisfacer y, en consecuencia, aumenté de peso, hasta que mi amable y viejo amigo me aconsejó que abandonara el ejercicio.
- William BantingEs cierto que gané vigor muscular, pero con él un apetito prodigioso, que me vi obligado a satisfacer y, en consecuencia, aumenté de peso, hasta que mi amable y viejo amigo me aconsejó que abandonara el ejercicio.
- William Banting