En los antiguos pactos el pueblo era rociado con sangre de becerros sin que, en sus cuerpos, los obligara a guardar la ley; de lo contrario, estábamos destinados a la condenación justa, por romperla.
- William TyndaleEn los antiguos pactos el pueblo era rociado con sangre de becerros sin que, en sus cuerpos, los obligara a guardar la ley; de lo contrario, estábamos destinados a la condenación justa, por romperla.
- William Tyndale